Perder peso

Objetivo perder peso: ¿ Qué dieta elegir?

Una báscula y un metro de costurera representan el mensaje perder peso

¿Quieres perder peso pero las dietas probadas hasta ahora no te han funcionado? Si siempre haces lo mismo los resultados siempre serán los mismos, es hora de cambiar de método.

-Las dietas demasiado restrictivas, son imposibles de mantener en el tiempo por lo cual es obvio que son ineficaces. Debes cambair tus hábitos alimenticios y de ejercicio, y esta es la única manera de obtener resultados y que además perduren en el tiempo.

– Un método eficaz, no permite perder peso rápidamente como «pierde 7 kilos en 7 días». Lo único que funciona realmente es perder peso lentamente y durante mucho tiempo sin el efecto rebote que se produce en las dietas rápidas.

No te dejes llevar por las dietas milagro, es posible que ya las hayas probado y sabes de su ineficacia entonces, debes tener muy claro que las únicas dietas que funcionan son las que se alargan en el tiempo. Es más ni siquiera deberíamos llamarlas dietas sino cambios en tus hábitos alimenticios de ejercicio e incluso mentales, pero bueno para simplificar, seguiremos con el término dieta.

¿Y si te dijera que es posible perder peso rápidamente y bien, incluso permitiéndote algunas desviaciones de vez en cuando… Se trata de tener un programa y estar bien informado.

3 fundamentos para perder peso

1- Motivación

El primer requisito previo para la pérdida de peso es estar motivado. Ya sea por la dieta o el deporte, siempre estarás tentado a renunciar, ya que es mucho cambio de buenas a primeras. En estos momentos, recuerda por qué estás haciendo todo esto y cuáles son tus motivaciones. La primera semana puede ser a veces difícil, pero ya verás, el primer kilo perdido es alentador.

2- Objetivos realistas

Fíjate metas y cúmplelas, pero no las pongas muy altas, ya que esta es la mejor manera de perder la motivación. ¡La meta de perder 1 kilo por semana es muy buena! Y no es necesario subir a la báscula dos veces al día para comprobar un cambio. Una vez a la semana también es suficiente, en un día fijo, por ejemplo cada domingo. Y si la pérdida de peso es menor de lo que esperabas, no te asustes, ¡insiste!

3. Ir gradualmente

Ves paso a paso, no vayas de la nada al todo, de la noche al día. El cuerpo humano es sensible y necesita tiempo para adaptarse, no le gustan los cambios demasiado repentinos. Este consejo se aplica tanto al ejercicio físico como a la nutrición. Si no haces deporte, no te impongas una hora al día todos los días.

Tres tipos de grasa corporal

La grasa corporal de un adulto se divide en tres tipos: grasa subcutánea (entre la piel y los abdominales), grasa visceral (detrás de los abdominales, alrededor de los órganos internos); grasa corporal según el sexo del individuo. Cada uno de estos tipos requiere una estrategia de lucha particular.

1. Grasa visceral

Como su nombre indica, la grasa visceral se almacena principalmente en la cavidad abdominal, empujando el vientre hacia adelante. Cuanto más obesa es una persona, más grasa de este tipo tiene. Y es precisamente la grasa visceral la que le da al individuo la silueta de una pera.

Los ejercicios cardiovasculares son los más efectivos contra este tipo de grasa. Cualquiera que afirme haber logrado perder peso en una cantidad considerable al correr, es que se ha librado principalmente de la grasa visceral. Si eres capaz de meter el estómago, tienes poco de este tipo de grasa.

2. Grasa subcutánea

La grasa subcutánea representa alrededor del 40-60% de la grasa corporal. Esta es la grasa que se puede sentir bajo la piel. El ejercicio aeróbico tiene menos impacto en la eliminación de la grasa subcutánea. De lo contrario, lña alimentación es muy importante, debes seguir una dieta baja en calorías.

En promedio se pueden perder de 400 a 700 gramos de este tipo de grasa por semana, lo que equivale a un déficit de 500 a 900 kcal por día. El cuerpo es incapaz de quemar esta grasa más rápido. Si reduce su consumo de calorías aún más, podrás perder peso, pero será de músculo y no de grasa.

3. La grasa de la parte inferior del vientre y la cadera

El tercer tipo de grasa es el definido por nuestro género. Esta grasa se encuentra en el bajo abdomen en los hombres y en las caderas y las nalgas en las mujeres. La lucha contra este tipo de grasa es posible si sólo se tiene una cierta cantidad de grasa subcutánea.

Por desgracia, esta grasa es la más problemática, ya que el cuerpo la utiliza en último lugar, después de deshacerse de la grasa visceral y subcutánea. La estrategia para combatir esta grasa requiere soluciones complejas.